LA OPINIÓN DE SAMAEL SOBRE SALVADOR MEDINA “EL HOMBRE QUE VISITÓ VENUS”




Salvador Villanueva Medina fue un hombre mexicano que en 1953 publicó un libro titulado “Yo estuve en el Planeta Venus”, en donde él pretendió que unos extraterrestres de Venus lo llevaron a visitar su planeta y le mostraron su avanzada civilización.

Y Samael aseguró haber conocido a ese señor y en su libro “Las Naves Cósmicas” (1964), Samael escribió lo siguiente sobre ese individuo:

« Nosotros conocemos aquí en México, D.F., a un hombre que estuvo en el planeta Venus. Nos cabe el alto honor de haberlo visitado.

Una noche cualquiera de invierno llegamos a las puertas de su casa. Tuvimos la suerte de ser recibidos por él. La familia estaba viendo la televisión, pero en forma muy amable apagaron la televisión y nos dejaron a solas con él en su sala.

Es un hombre muy sincero y bondadoso; no es ocultista ni espiritualista ni nada por el estilo; no presume de ser sabio; y a pesar de haber vivido la más extraordinaria aventura cósmica, realmente no tiene nada de orgullo. Y no nos proponemos en este simple folleto narrar en detalle lo que le sucedió a este hombre; sólo queremos hablar en síntesis y eso es todo.

En el mes de agosto del año de 1953, este hombre estuvo personalmente en el planeta Venus. Su nombre es Salvador Villanueva Medina. El acontecimiento sucedió cuando menos lo esperaba. Conducía un carro de alquiler con una pareja de norteamericanos rumbo a los Estados Unidos por el territorio mexicano a lo largo de la carretera de Laredo.

Llevaban recorridos 484 kilómetros cuando se dañó el carro. Los gringos abandonaron el carro y se fueron en busca de una grúa para llevar el carro al pueblo más cercano con el propósito de repararlo.

Este fue el principio de la aventura, Salvador se metió debajo del carro para intentar repararlo; de pronto escuchó pasos en la arenilla de la carretera y alguien le preguntó en perfecto español qué le pasaba al coche. Salvador guardo silencio y al salirse fuera del lugar ocupado por el carro, se encontró frente a un hombre extrañamente vestido que medía poco más o menos 1 metro con 20 cm.

El cuerpo de dicho hombre era de una perfección extraordinaria; blanco como el armiño y lleno de belleza en todo su conjunto. Lo que más le llamó la atención a Salvador fue el raro uniforme y el misterioso cinturón resplandeciente.

El hombre llevaba el cabello largo y usaba un casco metálico muy especial. Fueron realmente pocas las palabras que entre ambos se cruzaron en ese instante. El extraño personaje se despidió cortésmente y luego se metió entre la montaña.


Lo más interesante vino después cuando ya Salvador dormía; unos fuertes golpes en la ventana de su carro lo despertaron sobresaltado. Sin pensarlo mucho, Salvador abrió la puerta de su carro y su sorpresa fue mayúscula al ver otra vez al mismo personaje acompañado con otro que tenía el mismo aspecto y el mismo traje.

Salvador los invitó a entrar en su carro y luego trató de ayudarles a cerrar la portezuela, pero al estirar el brazo derecho sobre ellos con dicho propósito, sintió una corriente eléctrica que le paralizó momentáneamente el brazo.

La plática en el carro fue maravillosa. Ellos le manifestaron a Salvador que venían del Planeta Venus. Salvador en principio no les creyó y hasta se indignó creyendo que estos caballeros se burlaban de él. Salvador llegó inclusive a afirmar que solo el planeta tierra podía tener habitantes; dijo que así lo había aprendido por las afirmaciones de los sabios de la tierra, etc.

-      “¿Que les hace pensar tal cosa?”, le preguntaron. “¿Acaso son los deficientes medios de que disponen para sus cálculos? ¿No les parece demasiada pretensión creer que son los únicos seres que pueblan el Universo?”

Estas palabras ya se le hicieron muy raras a Salvador y además el color de esos rostros tan blancos, sus expresivos ojos, su extraña voz, sus extraños cascos, sus misteriosos cinturones, etc. le hicieron pensar muchísimo.

Sería largo narrar toda la conversación que Salvador tuvo con esos venusinos; ellos le contaron cómo era la vida en Venus; cómo vivían, qué comían, cómo eran sus ciudades, sus calles, etc., etc.

También lo sacaron de dudas explicándoles que ellos podían convertir lo perjudicial en benéfico y formar artificialmente su clima, su ambiente, etc. En esas condiciones si Venus fuera inhabitable, ellos lo harían habitable porque sus adelantos científicos se lo permiten. Empero es claro que Venus es perfectamente habitable.

Ya amanecía y los venusinos en forma muy amable invitaron a Salvador para que les acompañara hasta el planeta Venus. Salvador salió del carro tras estos misteriosos hombres y ciertamente después de un rato de andar por entre la montaña, Salvador se detuvo ante la nave majestuosa.

Esta era una esfera achatada majestuosa e impotente que se apoyaba en tres boyas que formaban un triángulo. Dice salvador que el conjunto era impresionante y que dizque daba la impresión de ser una gran fortaleza.

Salvador entró a la nave, se cerraron las portezuelas y ésta partió rumbo al planeta Venus. Todo lo que vio Salvador en Venus fue extraordinario. La civilización venusina es formidable.


Salvador Villanueva Medina estuvo en Venus viviendo varios días, y en ese planeta encontró a dos franceses residentes; ambos hermanos gemelos y veteranos de la segunda guerra mundial. También ellos fueron transportados a Venus y luego suplicaron y clamaron a los venusinos para que no los trajeran de regreso a la Tierra; allí viven felices.

Salvador regresó al planeta Tierra; fue traído y de regreso para que les hiciera saber a los habitantes de la Tierra que Venus esta habitado.

Los laboratorios Philips analizaron tierra y plantas en el lugar donde Salvador localizó la nave cósmica y hallaron un desorden molecular y atómico muy extraños. Jorge Adamski, el científico norteamericano que conoció a unos venusinos en el desierto de Nevada, también se puso en contacto con Salvador y dictó sobre este tema una conferencia en el teatro Insurgentes de México D.F.

Grandes científicos alemanes investigaron el terreno donde Salvador halló la nave cósmica y el resultado de sus investigaciones fue el mismo que el de la casa Philips. Un gran científico vino del palacio de los reyes de Inglaterra a investigar el caso, y las conclusiones son las mismas que las de la casa Philips»
(Capítulo 2: un mexicano en el planeta Venus)





Y por lo visto Samael quedó tan impresionado con ese relato que en su libro “Los Platillos Voladores” (1967) volvió a hablar sobre ese individuo, ya que ahí él escribió lo siguiente:

« Nosotros conocemos personalmente a Salvador Villanueva Medina, el hombre que fue a Venus. Salvador no tiene nada de fantástico ni de desequilibrado. Salvador ha sido examinado por los psiquiatras y ellos han llegado a la conclusión de que él es un hombre normal, mentalmente equilibrado.

Salvador no vive de su extraordinaria aventura ni tampoco del libro que escribió titulado “Yo estuve en el Planeta Venus”. Este caballero ahora es mecánico de profesión, arregla automóviles, de eso vive. Nosotros mismos hemos estado en su taller viéndolo trabajar, él es práctico ciento por ciento. El domicilio de este caballero lo reservamos por no tener autorización para darlo en un impreso.

Nosotros sólo nos limitamos a dos cosas: Primera, dar testimonio de que este es un hombre absolutamente cuerdo dedicado a su trabajo y a su familia. Segunda, que este hombre pasó por una aventura formidable pero que no vive de ella.

Salvador Villanueva Medina cuenta lo que pasó y esto le ha costado muchos sufrimientos porque los bribones, los escépticos de siempre, los imbéciles, han hecho escarnio de él. Salvador estuvo en Venus fuera de toda duda y cumple con el deber de informar a sus semejantes aunque éstos se burlen de él. El que ríe de lo que desconoce está en el camino de ser idiota.


En la segunda decena del mes de agosto de 1953 Salvador, conduciendo un automóvil rumbo a Laredo en el que llevaba unos “gringos” que deseaban regresar a su país, tuvo que pasar por las peripecias más tremendas. El carro se dañó, sus acompañantes decidieron regresar a un pueblo cercano en busca de una grúa. Entre tanto en el silencio de la noche Salvador se metió debajo del coche con el propósito de arreglarlo.

Cuando intentó salir de debajo del automóvil oyó que alguien se acercaba, pues se escuchaban pasos en la carretera. Una voz extraña le preguntó en perfecto español:

     -   “¿Qué le pasa al coche?”

Salvador no contestó. Se encontró frente al hombre extrañamente vestido, de pequeña estatura (un metro con veinte centímetros aproximadamente). El extraño uniforme del visitante, el rostro tan blanco como el marfil, el pelo largo platinado y ondulado cayendo sobre sus hombros, la perfección de su rostro, etc., sorprendieron tremendamente a Salvador.

Cuenta Salvador que este extraño visitante llevaba un cinturón con perforaciones de las cuales salían extrañas luces. Y Salvador sólo se limitó a preguntarle al misterioso personaje si era aviador.

El personaje contestó que su avión, como nosotros lo llamamos, estaba a poca distancia, y dichas estas palabras el personaje se metió entre la montaña.

Cuenta Salvador que después de este suceso, él resolvió dormir tranquilamente entre su carro. Pero no había pasado mucho tiempo cuando fue despertado por fuertes golpes dados en el vidrio de la puerta delantera del lado derecho.

Salvador abrió su puerta y fue grande su sorpresa al encontrar al conocido que venía ahora en compañía de otro individuo semejante. Salvador los hizo entrar en su carro y platicó con ellos ampliamente.

Aquellos personajes dijeron venir de Venus y dieron muchos datos sobre ese planeta.

Salvador les aseveró que según nuestros sabios terrestres ningún otro planeta puede tener habitantes racionales.

Los venusinos contestaron:

-      “¿Qué les hace pensar tal cosa? ¿Acaso los deficientes medios de que disponen para hacer sus cálculos? ¿No les parece demasiada pretensión creer que son los únicos seres que pueblan el Universo?”.

Aquellos venusinos informaron ampliamente a Salvador sobre la vida de Venus. Disiparon sus dudas explicándole que ellos se habían criado en Venus mediante sistemas científicos especiales, un clima artificial uniforme o benigno convirtiendo así su mundo en una morada deliciosa.


Salvador fue invitado por los venusinos a comprobar la realidad de esas afirmaciones. Salió del coche tras los dos hombres. Se metió con ellos entre la montaña y encontró una majestuosa nave en figura de esfera achatada que se apoyaba en tres boyas que formaban triángulo.

Dice Salvador que dicha nave tenía en la parte superior, un cable ligeramente inclinado hacia dentro, como de un metro de altura, circundado de agujeros que semejaban ojos de buey como los que se usan en los barcos.

Salvador penetró tras de sus acompañantes en el interior de la formidable nave cósmica que según palabras de Salvador parecía una impresionante fortaleza.

Cinco días estuvo viviendo Salvador en el planeta Venus y regresó a la Tierra después de haber verificado la realidad de todas estas afirmaciones hechas por los venusinos.

La civilización venusina es millones de veces más avanzada que la de nosotros los orgullosos terrícolas.

Salvador relata lo que vio, nosotros nos limitamos a comentarlo. La Casa Phillips examinó muestras de tierra y de plantas recogidas en el lugar donde Salvador encontró la nave y se descubrió un desorden atómico muy extraño de esas muestras. También se fotografió el lugar pues allí quedaron las huellas de la nave. El sabio Adamski dictó una conferencia sobre este tema en el Teatro “Insurgentes” de México.

Una comisión alemana de científicos se interesó por la cuestión y visitó a Salvador y estudió en el terreno de los acontecimientos. No ha quedado duda alguna, empero, los imbéciles se seguirán riendo como siempre porque son imbéciles»
(Capitulo 3: el hombre que fue a Venus)





Y en una de sus conferencias, Samael volvió a mencionarlo:

« Amigos, en estos momentos hay aspectos importantísimos relacionados con los seres extraterrestres; me viene a la memoria, el caso del hombre que fue a Venus, Villanueva Medina. Yo lo conozco, es mi amigo personal. Estuvo manejando un carro cerca de los Estados Unidos. El carro se dañó y se quedó con el carro con el propósito de saber qué pasó. De pronto oyó pasos en la arena.

Sale y encuentra a dos hombres en la arena, de mediana estatura, lo invitan a que le sigan y lo llevan al planeta Venus. Estuvo cinco días en Venus, conoció una poderosa civilización y luego fue traído de regreso al planeta Tierra»
(“Los extraterrestres”)





Y en otra de sus conferencias, Samael volvió otra vez a mencionarlo:

« Muchas veces los extraterrestres se llevan a algún terrícola, y se lo llevan con el propósito de estudiarlo en el laboratorio de sus naves. Yo conozco un caso concreto de un hombre que estuvo en Venus.

Pobre hombre, aquí entre paréntesis, la mujer creyó que él estaba loco de remate, le abandonó y se largo con los hijos y todo, y el pobre hombre quedó sólo. Un verdadero problema.

Ella todavía cree que está loco de remate, pero no hay tal, pues él trabaja en la mecánica de automóviles, y por consiguiente tiene que hacer las cosas exactas o de lo contrario, pues fracasaría como mecánico, ¿no?

Bueno, ese hombre fue llevado en una nave cósmica a Venus realmente, y esto quedó totalmente demostrado.

Él dijo dónde lo tomó la nave. Los científicos de la casa Phillips se transportaron al lugar, y tomaron muestras de tierra y muestras de hierba, plantas, examinaron eso en los laboratorios, y se encontró un desorden atómico fuera de lo normal en ese lugar. Quedó comprobado que el informe que el hombre había dado era exacto.

Pero, lo primero que hicieron los extraterrestres con él, fue meterlo en el laboratorio de la Nave para estudiarlo, y lo estudiaron profundamente. Luego se lo llevaron a Venus y lo tuvieron en Venus cinco días. Ese hombre conoció la poderosa civilización venusina.

Y además encontró en Venus a dos terrícolas originarios de Francia que se los habían llevado también los venusinos. Ellos vivían felices trabajando en una fábrica en Venus (porque los venusinos tienen fábricas, fabrican todo lo que necesitan para sus vidas)»
(“El problema de tener la conciencia dormida”)








OBSERVACIONES

Samael confunde la locura con la tosquedad, y es que una persona puede estar loca y aún asi ser muy precisa. Y aunque no sabemos si el señor Medina estaba loco, en cambio si podemos estar seguros que fue un gran mentiroso, ya que cuando los científicos mandaron sus sondas espaciales hacia Venus (a finales de la década de los 60) ellos descubrieron que ese planeta es completamente inhabitable para la vida tal como nosotros la conocemos, debido a que:

-      El 95% de su atmosfera es dióxido de carbono.
-      La temperatura en promedio es de 464°C.
-      Las lluvias son de acido sulfúrico.
-      Y la presión atmosférica en su superficie es tan extrema que vivir ahí sería lo equivalente a estar un kilómetro abajo del océano.

O sea que si los dos hermanos franceses hubieran vivido en Venus como lo pretendía el señor Medina, ellos habrían muerto a los pocos segundos: asfixiados por el dióxido de carbono, calcinados por la elevada temperatura, aplastados por la tremenda presión, y desintegrados por las lluvias acidas.

Y ahí uno se pregunta:

¿Pues no que los venusinos tenían la tecnología para hacer que su planeta sea habitable?


Incluso hasta en su libro Samael afirmó:

“Es claro que Venus es perfectamente habitable.”

Y en su conferencia él añadió:

“Venus tiene un clima artificial uniforme y benigno convirtiendo así ese mundo en una morada deliciosa.”



Pero los hechos demuestran que Salvador Villanueva Medina fue un gran embustero, y Samael en su enorme ingenuidad se creyó completamente las mentiras que dijo ese individuo.

Y en vez de aceptar que él se había equivocado, Samael muy hipócritamente siguió actuando hasta el final de su vida (diciembre de 1977) como si los científicos no hubieran hecho ningún descubierto sobre Venus.

Y este es un ejemplo más de la profunda ignorancia y charlatanismo de Samael Aun Weor.











LA OPINIÓN DE SAMAEL SOBRE KRISHNAMURTI



Jiddu Krishnamurti fue un joven indio que inicialmente fue promovido por los líderes de la Sociedad Teosófica de Adyar (Charles Leadbeater y Annie Besant), como “el nuevo Mesías representante del Cristo-Maitreya que va a venir a instruir al mundo”. Y aunque en el blog les he demostrado que eso solo fue una fantasía creada por Leadbeater (ver link).

Si generó una gran expectativa entre mucha gente; y aunque posteriormente Krishnamurti renunció a esa fábula, aún así mantuvo un gran prestigio como guía espiritual entre el público.

Y de ahí que era lógico que al inicio, Samael haya considerado a Krishnamurti en buenos términos y haya hablado relativamente bien de él, y es por eso que en su libro “Nociones Fundamentales”, Samael escribió:


« Sobre el caso de Krishnamurti les voy a contar qué es lo que realmente sucedió:

Por aquellos tiempos en que Annie Besant ocupaba la presidencia de la sociedad Teosófica, hubo un conflicto dentro de esa organización, y el problema que se presentó fue el caso Krishnamurti.

La señora Besant levantó el dedo para asegurar a los cuatro vientos que el muchacho indio era la reencarnación viviente de Jesucristo. Y el gran clarividente Leadbeater, y muchos otros teósofos eminentes, estaban totalmente de acuerdo con la señora Besant y juraban que el muchacho Indostán era Jesucristo reencarnado nuevamente.

(Aquí Samael está equivocado, porque Besant y Leadbeater nunca dijeron que Krishnamurti era la nueva reencarnación de Jesús, sino que Krishnamurti iba a ser el nuevo vehículo de Cristo para que éste se manifestara en la Tierra, así como Jesús había sido su instrumento hace dos mil años atrás.

Y no fue Besant quien lo afirmó inicialmente, sino que fue Leadbeater, pero como Besant creía todo lo que decía ese individuo, ella aceptó esa declaración y transformó a la Sociedad Teosófica en una secta adventista, provocando con ello que muchos miembros se fueran.

Y esto me indica que Samael no investigó este asunto con seriedad, sino que solamente lo leyó someramente.)


Todavía recordamos la fundación de aquella Orden llamada: "la Estrella de Oriente", cuyo único propósito era recibir al Mesías, aunque más tarde el propio Krishnamurti la disolvió.

Por aquella época hubo una división en el seno de la Sociedad Teosófica. Unos aseguraban que Krishnamurti era el Mesías, y otros no aceptaron ese concepto y se retiraron de la Sociedad Teosófica.

¿Quiénes tienen la razón?


Todos nosotros los hermanos esotéricos Gnósticos nos propusimos investigar en los mundos superiores el caso Krishnamurti, y está es nuestra conclusión:

El espíritu de Krishnamurti es un Budha y su alma ya es un Bodhisattva. Y cuando Annie Besant, Leadbeater y otros lo percibieron clarividentemente, ellos quedaron deslumbrados con la Luz esplendorosa de aquel Budha Cristificado, pero como ellos no conocían el Esoterismo Crístico, ellos creyeron a pies juntillas que Krishnamurti era la reencarnación de Jesucristo.

Y el error no estuvo en la clarividencia de esas personas, el error estuvo en la falta de cultura intelectual debido a que ellos sólo conocían el septenario teosófico. Ellos sólo conocían el cuerpo, el alma y el espíritu, pero ignoraban que más allá, todo hombre tiene un Rayo (El Cristo Interno) que lo une al Absoluto.

(Esto que dice Samael también falso, ya que la composición trinaría “cuerpo, alma y espíritu” fue enseñada inicialmente por Platón y posteriormente por el Cristianismo. Y en la composición septenaria que enseña la Teosofía, si existe esa conexión con lo Absoluto y a la cual se llama “Atma”.

Y esto me muestra que Samael no sabe de lo que está hablando y solo muestra mucha ignorancia, porque además en el blog he demostrado que la “clarividencia” de Annie Besant y Leadbeater fue pésima como lo detallo en este otro capítulo: link.)


Besant y Leadbeater vieron el Dios interno de Krishnamurti y creyeron que era Jesús de Nazaret, y ese fue su error. Y lo más grave fue el daño que le hicieron al muchacho indio, porque cuando a un Bodhisattva se le dice que él es un Maestro, éste se pierde, se daña y se acompleja.

El muchacho indio vio pelearse a los instructores por causa de él, y el resultado fue un trauma psicológico para su personalidad humana. Krishnamurti tiene un Trauma Psicológico. No hay duda de que le hicieron un gran daño.

Los jerarcas de la Teosofía debieron dejarlo en paz al muchacho indio, él se hubiera desenvuelto libremente en la India y entonces su obra habría sido maravillosa. Pero el gran Buddha de Krishnamurti no ha podido dar todo su mensaje porque el Bodhisattva tiene un Trauma Psicológico.

(Esto último también es falso, Krishnamurti se alejó de la Sociedad Teosófica porque él se dio cuenta que esa organización había caído en un profundo delirio.) »
(Capítulo 23)



Entonces vemos que al comienzo Samael afirmaba que Krishnamurti era un Buddha y un Bodhisattva, lo cual muestra mucha ignorancia por parte de Samael, ya que un Bodhisattva es aquel que está cerca de convertirse en un Buddha (o sea en un humano que adquiere la iluminación espiritual). Y por lo tanto un humano no puede ser un Buddha y un Bodhisattva al mismo tiempo.

Y además Krishnamurti no fue ni el uno ni el otro, porque entonces él no hubiera repudiado a los verdaderos maestros de sabiduría.

Pero como era algo habitual con Samael, progresivamente él fue hablando cada vez más mal de Krishnamurti.


1) Primero Samael puso a Krishnamurti en un grado inferior a él, ya que cuando un seguidor suyo le preguntó:

-      “Venerable Maestro, quisiera usted tener la bondad de explicarme, ¿Qué relación es la que existe entre vuestro Mensaje y el Mensaje del Maestro Krishnamurti?”

Samael le contestó:

« Con el mayor gusto, mi querido hermano, voy a darte la respuesta a tu pregunta: Krishnamurti en realidad es el precursor del Avatara de la Nueva Era de Acuario, ya que todo Avatara tiene un precursor. Jesús tuvo a Juan el Bautista. Así es que mi Real Ser Íntimo (mi Maestro Secreto o mi Real Ser) haya tenido un precursor llamado “Krishnamurti, eso está dentro de lo normal»
(Entrevista a Eduardo Londoño)




2) Luego Samael comenzó a despreciar suavemente a Krishnamurti ya que en sus conferencias él dijo:

« Vacíen la mente de toda clase de pensamientos, aunque esto no le gusta al Sr. Krishnamurti, a mi gran amigo Krishnamurti a quien aprecio, pero no le gusta. Pero les advierto que no lo estoy criticando; lo aprecio muy sinceramente, pero hay que vaciar la mente, aunque a él no le guste»
(Estudio gnóstico sobre la materia)


« Es obvio que Krishnamurti ha hecho una bella labor, y eso no lo podemos negar, pero falta mucho más por aportar»
(Entrevista de los hermanos salvadoreños)


« Esto que les enseño no lo ha enseñado Krishnamurti»
(La segunda joya del dragón amarillo)




3) Luego Samael fue más despreciativo hacia Krishnamurti diciendo en otras de sus conferencias:

« El señor Krishnamurti es un Alma muy antigua; pero realmente y a pesar de que no tiene, dijéramos, lo que se llama “Ego”, pues él no ha conseguido la Resurrección, porque le falta algo. Obviamente debe bajar a la Novena Esfera a trabajar. Y claro que algo tiene que eliminar, que él desconoce»
(El diablo y Lucifer)


« Krishnamurti dice: “Yo no quiero secuaces ni seguidores, sino tan sólo imitadores de mi ejemplo”. Pero a mí eso me parece demasiado egoísta, pues si alguien se convierte en imitador de Krishnamurti, ya no está haciendo un Esfuerzo Central. ¡No! Ya es un trabajo de imitación»
(El autoconocimiento del ser)


« En una ocasión, le hicieron una pregunta a Krishnamurti, y francamente él no la supo responder (cuando yo si la he contestado inmediatamente)»
(La virtud de la tolerancia)




4) Y algo que constantemente Samael le estuvo reclamando a Krishnamurti, es que Samael aseguraba que las técnicas que enseñó Krishnamurti no sirven y que solo fueron un fiasco:

« Hemos estudiado muchas veces a Krishnamurti e indubitablemente es maravilloso que él haga un llamado a las gentes para la disolución del Yo. Pero su técnica, en el fondo, resulta un fracaso porque se olvida de la Madre Divina Kundalini»
(La unidad del hombre)


« Un día de esos tantos, cuando me encontraba en una profunda meditación tratando de discernir lo que es el proceso de la lujuria, y tratando de comprender lo que es ese “Yo” (de acuerdo con los sistemas de Krishnamurti y de muchísimos otros). Para desgracia mía, me sucedió un fenómeno insólito: la concentración fue demasiado penetrante por lo que abandoné mi cuerpo físico y entré en ese mundo que llamamos “Astral”.

Entonces me encontré dentro de una lujosa mansión, acariciando a una dama, amándola, enamorándola, etc. Exactamente lo contrario de lo que yo estaba buscando hacer, la antítesis, como si por oposición terca quisiera aquel Yo nefasto, destrozarme totalmente mi trabajo.

Y al volver otra vez a mi cuerpo físico, pasado el éxtasis, me sentí defraudado. Entonces entendí que el sistema de Krishnamurti (a base de pura comprensión), y el de los otros instructores no servían ya que en la práctica habían fallado»
(El embotellamiento de la esencia)



« Estaba grave la cosa... Me sentí muy triste... Apelé al sistema aquél de Krishnamurti, de “Comprensión Integral y Discernimiento”. El sistema de meditación era profundo: Trataba de discernir el proceso de la lujuria, el proceso del deseo. Quería comprender para poder eliminar ese deseo, pero todo eso resultaba inútil, y después de un día de terrible trabajo sobre mí mismo, volvía a fallar en las pruebas de la castidad, y por tal motivo sufría espantosamente»
(La sabiduría de la muerte)



« Bueno, un día, de esos tantos, estaba acostado en el suelo, en decúbito-dorsal, con la cabeza hacia el Norte, sumergido en profunda Meditación, con la intención de poder discernir y comprender el proceso de la lujuria en todos los Niveles de la Mente (un sistema completamente krishnamurtiano; mezclado con el sistema aquél terrible también de Monasterio, de llegar hasta azotarme)...

Me volví flaco y horrible, no tenía relación sexual de ninguna especie, de manera que la abstención era absoluta. En tales condiciones era como para haber salido victorioso en todas las pruebas de Castidad; mas todo era inútil...

Acostado (repito) como estaba, en decúbito-dorsal, con la cabeza hacia el Norte, en profunda meditación hubo de acaecerme algo insólito (fue terrible aquello). La concentración se hizo demasiado profunda y entonces abandoné el cuerpo físico.

Y ya fuera de la forma densa, me vi en un elegante apartamento... No en un Templo, precisamente, ni en algún Monasterio con viejos clérigos flacos y ascéticos; nada de eso, sino en un elegante apartamento, adorando a una dama, abrazándola ardientemente y cincuenta mil cosas por el estilo...

Todo sucedió en segundos. Cuando regresé al cuerpo físico, me sentí totalmente defraudado. Y que me dispense el Sr. Krishnamurti, que tenga la bondad de dispensarme, porque es un Maestro. Yo no estoy en contra de ningún Maestro, pero francamente me sentí defraudado con su sistema: No me dio resultado»
(La sabiduría de la muerte)


Samael le reclama a Krishnamurti no utilizar la kundalini, pero todos los instructores serios que conozco dicen lo mismo. Todos ellos desaconsejan querer despertar la kundalini porque eso puede provocar graves daños en la persona, y Samael en su ignorancia preconizaba lo contrario, mostrando su desconociendo sobre el peligro que eso puede ocasionar en sus seguidores.





5) Y al final Samael ya fue muy crítico con Krishnamurti, puesto que en su libro “Voluntad Cristo”, él escribió:

« Krishnamurti, no fue sino un analfabeto ignorante, que sólo supo ver la voluntad humana, pero no supo ver la Voluntad-Cristo. Krishnamurti, él despreció a la pobre prisionera pero no fue capaz de quitarle los grillos dolorosos. Krishnamurti sólo se quedó estudiando las cárceles de la voluntad, pero no fue capaz de abrirle las puertas a la pobre prisionera [la kundalini]»
(Capítulo 2)



Y también Samael criticó muy fuertemente la enseñanza de Krishnamurti, quien aseguraba que no se necesitan de autoridades espirituales, a lo que Samael contestó en su libro “Educación Fundamental”:

« Es estúpido decir que no se necesitan maestros y guías espirituales. Es absurdo desconocer el principio de autoridad en todo lo creado. Aquellos que son autosuficientes y orgullosos opinan que los maestros y guías espirituales no son necesarios, pero deben de reconocer su propia nadidad y miseria. Deben comprender que necesitan autoridades, maestros, instructores, etc. »
(Capitulo 3)







CONCLUSIÓN

Samael mostró mucha ignorancia con respecto a Krishnamurti, primero no investigó con seriedad lo que sucedió en la Sociedad Teosófica, luego le atributó a Krishnamurti grados de desarrollo que Krishnamurti no tenía, y finalmente lo desdeñó injustamente, ya que si bien Krishnamurti solo fue un hombre, indubitablemente si fue un hombre que alcanzó un cierto grado de iluminación y de sabiduría.

Y el colmo es que Samael mostró una gran hipocresía, porque frente a sus seguidores Samael despreciaba a Krishnamurti, pero ocultamente Samael le plagió mucho a Krishnamurti, ya que conceptos como:

    -   “la revolución psicológica”
    -   “morir de instante en instante”
    -   “la mente como instrumento del yo”
    -   “la barrera de los conceptos para lograr el despertar”
    -   “la inutilidad de esforzar la mente para lograr un resultado”
    -    etc.

Samael los tomó de la enseñanza de Krishnamurti, y no solo le copió frases e ideas a Krishnamurti, sino que también le copió capítulos enteros, y es así que los primeros veinte capítulos de su libro “Educación Fundamental”, es puro plagio del libro “El Arte de Vivir” de Krishnamurti.

Y este es un ejemplo más de como Samael era tremendamente ignorante, hipócrita y plagiador.











LA OPINIÓN DE SAMAEL SOBRE RUDOLF STEINER




En su libro “Nociones Fundamentales”, Samael escribió lo siguiente:

« El peor enemigo es la ignorancia, y es por eso que nosotros recomendamos a los lectores la gran obra del Doctor Rudolf Steiner. »
(Capitulo 16)


« Es urgente que los hombres de ciencia estudien el “Tratado de Ciencia Oculta” del Doctor Rodolfo Steiner, gran médico húngaro nacido en 1861, amigo y discípulo de Nietzche y de Ernesto Haeckel, y fundador de la Sociedad Antropológica (aquí Samael se equivocó porque es Sociedad Antroposófica, no Antropológica). »
(Capitulo 22)


« El Doctor Rodolfo Steiner fue un poderoso clarividente iluminado, eminente intelectual, fundador de la Sociedad Antroposófica. La obra de Steiner es grandiosa. Sus obras son pozos de profunda sabiduría. El doctor Steiner conocía los misterios Crísticos y por ello no se dejó confundir. Steiner era Gnóstico. El clarividente Steiner tenía una vasta cultura intelectual y es por eso que no cayó en ese error, él era un verdadero Rosa-Cruz Gnóstico. »
(Capitulo 23)



Y en una de sus conferencias Samael añadió:

« Sin embargo, hay otros autores que han dilucidado mucho sobre cuestiones de antropogénesis, y muy especialmente puedo recomendarles a Rudolf Steiner, ya que en su “Tratado de Ciencia Oculta”, él da muchas luces sobre ese tema. »
(El verdadero origen del hombre)







OBSERVACIONES

Vemos por lo tanto que Samael hablaba muy bien de Rudolf Steiner, pero yo les puedo asegurar que Rudolf Steiner es uno de los instructores más delirantes y despistados que ha habido debido a que su obra está tan plagada de errores, disparates y falsedades, que eso solo lo puede catalogar en ser un profundo charlatán.

Y contrario a Samael, yo si demuestro lo que afirmo, ya que en este blog he publicado más de 70 artículos detallando las absurdeces que dijo Rudolf Steiner, y todavía me quedan muchísimas más absurdeces por revelar.

Absurdeces como asegurar que las papas provocan hidrocefalia, que la sífilis se cura con mercurio y arsénico, que la lechuga contiene mucha grasa, que los humanos no heredan las características de sus antepasados, que el corazón no es el órgano que hace circular la sangre, y muchas absurdeces más.


Su libro “Tratado de Ciencia Oculta” que tanto alaba Samael es un verdadero bodrio en donde Rudolf Steiner dice inmensas absurdeces como afirmar que el sol, la luna y los demás planetas salieron de la tierra.

La antropogénesis que enseña Rudolf Steiner es un completo disparate en donde él asegura que en la época hiperbórea los humanos se fueron a vivir a los otros planetas y luego regresaron a vivir a la Tierra en la época lemuriana, pero que en ese entonces los humanos eran unas creaturas marinas que respiraban con branquias y flotaban gracias a una bolsa que se inflaba y tenían en el cuerpo, pero que luego en la época atlante, las branquias se transformaron en los oídos y esa bolsa se transformó en los pulmones.

Y los “Misterios Crísticos” que enseña Rudolf Steiner son un verdadero delirio, ya que ahí Rudolf Steiner afirma que en realidad existieron dos Josés y dos Marías, y que esas dos parejas tuvieron casi al mismo tiempo un niño, y que en los dos casos le pusieron al niño el nombre de Jesús.

Pero luego uno de los Josés murió y una de las Marías también murió, y las dos personas que quedaron se juntaron y los dos niños Jesús comenzaron a vivir juntos. Y el espíritu de Zoroastro vivía en uno de los niños Jesús, mientras que el otro niño Jesús era una especie de “zombi inmaculado” ya que no disponía de un Ego debido a que este se encontraba resguardado en los centros de iniciación bajo el nombre de “El Árbol de la Vida” desde el período lemuriano, antes de que Lucifer comenzara a mal influir sobre la humanidad.

Y a los doce años el espíritu de Zoroastro se fue a vivir en el cuerpo del otro niño Jesús, provocando con ello que el niño Jesús donde antes habitaba falleciera, y posteriormente cuando Jesús recibió el bautismo, el espíritu de Zoroastro se alejó para que fuera Cristo quien habitara el cuerpo de Jesús.


~ * ~

Y estos son solo algunos ejemplos que me sirven para ilustrarles a qué punto la enseñanza de Rudolf Steiner es pésima y delirante.







¿Y por qué Samael alababa tanto a Rudolf Steiner?

Porque a pesar de su profundo charlatanismo, Steiner había logrado hacerle creer a la gente que él era un gran erudito, pero sobre todo yo sospecho que fue porque Samael le plagió mucho a Krumm-Heller, y resulta que éste fue discípulo de Steiner y habló muy elogiosamente de su antiguo instructor. Y Samael en su ignorancia también le copió esa mentira a Krumm-Heller.

Pero típico a su costumbre de menospreciar a todo el mundo, Samael no pudo resistirse a despreciar también a Rudolf Steiner y es por eso que en su libro “El Matrimonio Perfecto”, Samael escribió:

« Al iniciado Rudolf Steiner le ha faltado tener conciencia filosófica. Una cosa es ser filósofo y otra cosa es tener conciencia filosófica. Ser filósofo, puede ser cualquier buen lector, pero tener conciencia filosófica, es otra cosa. La conciencia filosófica es una función del íntimo y no del intelecto. Y para observar en lo suprasensible hay que tener conciencia filosófica. »
(Capitulo 3)

« No me explico, cómo hombres tan clarividentes como Rudolf Steiner y Max Heindel, cometen el error tan grave de llegar a afirmar que gracias a los luciferes adquirimos nosotros independencia y sabiduría. »
(Capitulo 12)

Comentarios que posteriormente borró en las siguientes ediciones de ese libro.



Y también típico a su megalomanía, Samael se aprovechó de Rudolf Steiner para darse más prestigio, y es por eso que en una conferencia él afirmó:

« El Dr. Rudolf Steiner, en 1912 profetizó que vendría una enseñanza de tipo superior, y obviamente esta enseñanza ya se está dando. Había que preparar primero el ambiente, y claro ese ambiente que ya está preparado. Solamente así se le podía entregar a la humanidad esta enseñanza superior [que yo les estoy dando]. »
(La misión)








CONCLUSIÓN

Y esto es una muestra más que Samael era muy ignorante en asuntos esotéricos y también científicos, porque si él hubiera tenido un mínimo de conocimientos en estas dos materias, inmediatamente él se habría percatado de lo profundamente embustero que era Rudolf Steiner.

Y para empeorar aún más el asunto, Samael inventó más mentiras porque Rudolf Steiner nunca fue “un gran médico”, y de hecho los conocimientos que tenía Steiner en medicina son completamente erróneos.

Samael en su ingenuidad creyó que el titulo de Doctor que llevaba Steiner era porque él era un medico, cuando en realidad es porque Steiner obtuvo un doctorado en filosofía.

Y esta es una prueba más del profundo desconocimiento que tenía Samael Aun Weor.












LA OPINIÓN DE SAMAEL SOBRE MAX HEINDEL




Samael creyó que Max Heindel era un gran clarividente y un iniciado rosacruz, pero a pesar de ello, él no pudo resistirse a despreciar a Max Heindel como era su típica costumbre de menospreciar a todo el mundo, y es por eso que en su libro “El Matrimonio Perfecto” (1950), Samael escribió:

« Al iniciado Max Heindel le ha faltado tener conciencia filosófica. Una cosa es ser filósofo y otra cosa es tener conciencia filosófica. Ser filósofo, puede ser cualquier buen lector, pero tener conciencia filosófica, es otra cosa. La conciencia filosófica es una función del íntimo y no del intelecto. Y para observar en lo suprasensible hay que tener conciencia filosófica. »
(Capitulo 3)


« Se equivoca Max Heindel al sostener que sólo con el cuerpo del espíritu divino se puede viajar a través de los sistemas interplanetarios.

Y otro error gravísimo de Heindel es afirmar que solo puede penetrar al interior de la tierra, es decir, hasta su mismo centro, sólo aquel que haya llegado a la primera Iniciación de Misterios Mayores.

No me explico cómo hombres tan clarividentes como Rudolf Steiner y Max Heindel, cometen el error tan grave de llegar a afirmar que gracias a los luciferes adquirimos nosotros independencia y sabiduría. »
(Capitulo 12)



Y en su libro “Apuntes Secretos de un Gurú” (1952), Samael añadió:

« Realmente Max Heindel escribió libros que hoy resultan anticuados. Su libro “El Concepto Rosacruz del Cosmos” no le sirve a nadie porque son páginas y paginas enteras, llenas de teorías y más teorías que no llegan a ninguna conclusión práctica.

Cosmogonías ampulosas y nada de realizaciones efectivas, ese es el misticismo heindelista. Max Heindel, no llegó a ser Maestro de misterios mayores, y hoy esas obras ya no sirven para nada. »
(Mensaje de mayo 9 de 1952)



Pero también típico a su comportamiento hipócrita, por un lado Samael despreciaba a Max Heindel, pero por el otro lado, Samael seguía basándose en lo que escribió Heindel para elaborar su propia “doctrina gnóstica”, y este hecho lo podemos constatar en su libro “Nociones Fundamentales” (1957) en donde Samael escribió:

« El iniciado rosa-cruz Max Heindel en su obra “El Concepto Rosa-Cruz del Cosmos” dice que cuando los chakras del cuerpo astral giran de izquierda a derecha, la clarividencia resulta positiva.

Y Max Heindel asegura que cuando los chakras giran de derecha a izquierda, la clarividencia resulta negativa.

Los clarividentes ejercitados son positivos. Los médium videntes del espiritismo (llamado espiritualismo en México) son negativos. El clarividente positivo sabe manejar a voluntad su facultad. El clarividente negativo ve sin querer ver, y resulta siempre engañado por los tenebrosos. »
(Capitulo 16)


¿Entonces en qué quedamos?


Por un lado Samael dice que esa obra ya no sirve para nada, pero por el otro lado la sigue utilizando como una fuente de referencia y de conocimiento.

Eso es hipocresía.



Pero para infortunio de Samael, resulta que Max Heindel fue un profundo charlatán que pretendió haber recibido su enseñanza de los maestros rosacruces, pero que en realidad la plagió de todas las mentiras que inventaron otros dos embusteros que fueron Charles Leadbeater y Rudolf Steiner.

Y contrario a Samael, yo si demuestro lo que afirmo, ya que en el blog he publicado más de 85 artículos revelando las falsedades que dijo Max Heindel, y todavía me quedan muchas más falsedades por detallar.

Así que erróneamente Samael creyó todas las mentiras que dijo Max Heindel (que él era un iniciado rosacruz, un gran clarividente y que su obra era una verdadera enseñanza esotérica).




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Y este es un ejemplo más de a qué punto Samael era ignorante en asuntos esotéricos, ya que él no supo distinguir entre los verdaderos instructores y los embusteros.